Algo tiene que ver esto con lo que quiero enseñaros hoy.
Había una propiedad super especial que cumplían las parábolas y por tanto también la cumplía el paraboloide que es la superficie de revolución de esta curva.
¿Os viene a la cabeza algún elemento cotidiano de nuestro día a día que tenga esta forma?
Pues sí, los faros de los coches, por ejemplo, están compuestos por lámparas parabólicas.

En este caso, en el foco de la superficie de revolución encontramos un foco de luz, en lugar de un receptor, y el movimiento de los rayos de luz se propagan de igual forma que los de la señal de la antena parabólica pero en sentido contrario, es decir que los rayos que emite el foco de luz chocan contra las paredes del paraboloide y salen en dirección paralela al eje del mismo.

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