Hoy veremos como algunos estados utilizan de manera conveniente su poder para ganar más representantes y así ser los líderes del mismo.
El diseño de un sistema justo de votación no es una labor nada sencilla. Detrás del mismo están implicadas muchas vertientes de las matemáticas desde la combinatoria, la estadística, la teoría de juegos, y principalmente la teoría de decisión desde la que se trabaja para diseñar un buen sistema de votación.
¿Como pueden las matemáticas estar involucradas de forma directa en la manipulación de algunos resultados electorales?
Supongamos que tenemos dos partidos a votar en un distrito electoral con 5 sectores. El que gane más sectores es el que conseguirá liderar al distrito completo. Así, es como se decide el presidente de los Estados Unidos. Supongamos que el total de votantes en el distrito es 50, y que 20 votan a un partido y 30 a otro. Podemos pensar entonces, que van a ganar los que más votantes tengan, ¿no?. Pues no tiene porqué ocurrir esto. Veamos porqué:
Si nuestros 50 votantes dividen sus votos de esta forma siendo los rojos los de un partido político y los azules los del otro. Veamos quien ganaría más representantes según como dividamos estos votantes en sectores:
- División de sectores 1: Cada uno de los sectores son las columnas verticales como delimitan las franjas amarillas:
En este caso ganan 2 sectores el partido azul y 3 sectores el partido rojo con lo que el partido rojo es el que gana y representa al distrito.
- División de sectores 2:
En este caso el partido rojo es el que gana los 5 sectores. A pesar de ser el partido rojo el mayoritario en votos, este resultado no refleja fielmente la realidad ya que parece que hubiese ganado el partido rojo en mayoría absoluta cuando esto no ocurre así. Parece entonces que esta división en sectores nos da un resultado electoral no muy representativo ni fiel a la realidad de los votantes, ¿verdad?. Si esto es fuerte, esperad a ver que ocurre con la siguiente división en sectores.
- División de sectores 3:
¡Vualá! Se invierten los papeles, en este caso el partido azul obtiene 3 representantes y el partido rojo obtiene 2. Según esta distribución de sectores el partido azul es el que lo gana todo aun teniendo menos votos que el partido rojo.
Parece que quien diseña los sectores tiene mucho poder, ¿no?. ¿Qué pasaría si uno de los dos partidos políticos es quien diseña la división de estos sectores de población según las tendencias de voto?. Parece de película, ¿verdad?. La realidad es que esto ha ocurrido ya y no en los escenarios de ciencia ficción si no en algunos estados del mundo en el que vivimos. A esta práctica se le llama GerryMandering y viene del gobernador Elbridge Gerry del estado de Massachusetts que rediseñó en 1812 los estados de Massachusetts para favorecer a su partido. Así realizó da división y cuyo nombre es el de Salamander por el aspecto que adoptaba:
Referencias:
Imagen Salamander: https://www.missedinhistory.com/podcasts/elbridge-gerry-s-monstrous-salamander.htm






Comentarios
Publicar un comentario